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Visitors and Residents: A new typology for online engagement

by David S. White and Alison Le Cornu.

First Monday, Volume 16, Number 9 - 5 September 2011

Una Traducción libre, de Samuel A. Villegas

Nota Aclaratoria:

Apoyado en el texto original anexo (declarado recientemente por sus autores, como de dominio público), se propone a continuación la siguiente traducción de carácter interpretativa,  sobre el  “paper”  original “Visitors and Residents: A New typology for online engagement” escrito por David S White y Alison Le Cornu, que permita a los lectores en español un manejo instrumental lo más cercano posible a la temática y conceptos específicos incluidos  en el mismo.

De ninguna forma, busca esta propuesta algún fin comercial o de otra índole diferente al propósito de una traducción libre e interpretativa.

Samuel A. Villegas 2012.

@sam1meta   

Visitantes y Residentes: Una Nueva tipología para el “enganche online”.

David S White y Alison Le Cornu. Septiembre 5-2011

Traducción Libre por: Samuel A. Villegas Mayo 2012.

Resumen

En este artículo se propone una visión de un “continuum” de “Visitantes” y “Residentes” como una propuesta alternativa a la criticada de los  Nativos Digitales Inmigrantes Digitales de Mark Prensky. Ello, desafiando las premisas básicas sobre las cuales Prensky construyo su tipología  propuesta y buscando cumplir una función similar al propósito de intentar proponer una cartografía sobre la participación de los individuos y sus niveles de “enganche” con la Web.

Se plantean las metáforas de “lugar” y “herramienta” como una caracterización  más apropiada sobre el uso de las tecnologías digitales en la sociedad contemporánea, especialmente teniendo en cuenta el advenimiento de las redes sociales.

El concepto de personas evolucionando en un  espectro “continuum (experiencias adaptativas continuas) de visitantes y residentes respecto a su interacción vía medios y dispositivos digitales,  parte de premisas alrededor de diferentes comportamientos frente al uso de las tecnología digital, planteándose los mismos en función de motivaciones y contextos específicos de cada quien, y sin categorizarlos  en términos de la edad, preparación académica, o experienciales.

De esta forma, se propone una representación más amplia y precisa de la conducta “on-Line”.  


Contenido

I.          Introducción

II.         Nativos e Inmigrantes Digitales, de Mark Prensky: Una Crítica

III.        Visitantes y Residentes Digitales

IV.        Discusión

V.         Conclusión

I.                    Introducción

“La Distinción alrededor de Nativos digitales e Inmigrantes Digitales está muerta, o al menos lista para morir”. Así lo proclama Doug Holton en su blogpost, y continúa: “Por desgracia, la idea sigue acríticamente aceptada incluso en algunos artículos de revistas académicas, y además es utilizada con demasiada frecuencia como muleta en prácticas de enseñanza pobres o ineficaces”.

Holton no está solo en sus críticas. McKenzie (2007) escribe fuertemente en contra de esta tipología lanzada por Prensky (2001a, b) identificando una serie de “propuestas escasamente apoyadas”, mientras que Kennedy, et al. (2010) demuestra a través de un proyecto de investigación empírica relacionada con la edad, que la hipótesis relativa a la edad de Prensky es mucho menos clara, de lo que pudiera implicar tal dicotomía entre  Nativos e Inmigrantes Digitales.

La intención de este artículo es proponer una alternativa, denominada  “Los visitantes y residentes Digitales”

La caracterización de Prensky   entre las personas que están completamente a gusto en un ambiente digital,  y aquellos que se las arreglan para  aprender a existir en el mismo, pero que en su opinión nunca serán plenamente competentes en dicho ambiente, ha ganado una aceptación enorme y bastante generalizada. Del mismo modo ha sido acogida esta diferenciación tipológica,  como una señal ligada a una necesidad de una revolución educativa que incluya  enfoques  adaptables a los nativos existentes y por venir. Esta necesidad no sólo ha sido en gran medida “creída” y apoyada por algunos,  sino que ha provocado una sensación de pánico entre los “educadores Inmigrantes” que ahora se auto-perciben como mal parados e incapaces  de enfrentar tal reto.

Sin embargo, a partir de 2009 el mismo Prensky  ha expresado sus dudas sobre la validez de su pensamiento (Prensky, 2009). 

Prenski no ha sido  el primero en tratar de analizar las conductas percibidas de estudiantes, categorizándolas  por tipologías. Los beneficios de analizar de esa manera, así como las desventajas, son bien conocidos. 

Entre los Beneficios se incluyen el que estas categorías permiten a otros utilizar  este nuevo conocimiento para mejorar la experiencia de aprendizaje. Las Desventajas  se centran principalmente en la falta de flexibilidad de estas tipologías propuestas, así como la tendencia a “encasillar” a  los individuos en uno tipo u otro, subestimando evidencias contradictorias. Las teorías   en favor de estilos de aprendizaje basados en  tipologías, al igual que ciertas teorías del desarrollo humano bajo el mismo enfoque,  luchan por espacios  para insistir en exhibir los rasgos característicos de diferentes tipologías.

¿Por qué, entonces, se quiere proponer una alternativa a los Nativos e Inmigrantes de Prensky?

En primer lugar, se reconoce la utilidad de intentar clasificar y diferenciar por tipologías, a pesar de sus inconvenientes. En segundo lugar, y a pesar de las muchas críticas válidas a la propuesta de Prensky, su propuesta inició un importante diálogo, y ofreció un marco en el que los interesados en la calidad y la eficacia de la educación apoyada en la electrónica y medios digitales, consiguen sustentos de utilidad.  Fue uno de los primeros en este dominio del conocimiento, lleno de rápidos cambios,  con una contribución que debe ser reconocida  más allá de opiniones no concordantes y evidencias contrapuestas posteriores a sus aportes iniciales.

Sus nativos e inmigrantes eran niños y adultos hipotéticos de su tiempo, y creemos que a medida que nuestro entendimiento se ha desarrollado y evoluciona, es siempre  conveniente volver a evaluar lo que fue aceptado anteriormente y adaptarlo a  los efectos agregados del presente. Paradójicamente, quizás por hábitos generalizados  las novedosas ideas de Prenski en su momento (2001)  sobre los nativos y los inmigrantes digitales, han sido indebidamente transportadas por terceros a un contexto social de tipologías extremas de “inmigrantes”  en una nueva tierra de  medios de comunicación digital.

En la sección II se presenta un análisis sobre la crítica de a los Nativos e Inmigrantes Digitales de Prenski, con un enfoque específico sobre la naturaleza de la metáfora. La sección sugiere que en los diez años desde que Prensky publicó sus Nativos digitales, inmigrantes digitales (2001), la tecnología, aplicaciones informáticas, y por lo tanto la forma en cómo se imparte la educación, se han trasladado hasta un punto donde  la dicotomía nativos / inmigrantes es ahora más que redundante.

En la sección III se exploran nuevas metáforas de la herramienta, como el lugar y el espacio.

En la sección IV, se presenta una alternativa que sustituye a uno de los puntos fuertes pero no desarrollados en la tipología de Prensky utilizando, en particular, la metáfora del lugar.

Se asume los lectores conocen 100% el Texto original de Prensky. [1].

II. Nativos Digitales, Inmigrantes Digitales: Una Crítica.

II.1. Metáforas: Lenguaje  y Edad

La clave para la tipología de Prensky es la conexión que hizo entre competencia informática y la edad. En su artículo original, escribe:

¿Cómo  debemos llamar a estos “nuevos” estudiantes de hoy?:

Algunos se refieren a ellos como la Generación N (por Net) o Generación D (por Digital). Pero la designación más útil que he encontrado para ellos es Nativos Digitales. Nuestros estudiantes de hoy son todos “hablantes nativos” del lenguaje digital de las computadoras, los videojuegos e Internet.

Entonces, ¿según lo anterior, que somos el resto de nosotros? Aquellos que no nacimos en el mundo digital, pero que, en algún momento más adelante de nuestras vidas, fascinados por, y adoptando muchas o la mayoría de los aspectos de las nuevas tecnologías siempre seremos comparados con ellos,  como unos Inmigrantes Digitales.

La importancia de la distinción es la siguiente: Como Inmigrantes  Digitales - como todos los inmigrantes-, algunos mejores que otros en el aprender a adaptarse a su nuevo entorno, siempre se conserva hasta cierto punto  un “acento”, original desarrollado en  el pasado.

El “acento de inmigrante digital” se puede notar en las cosas tales como recurrir a Internet como una segunda opción para la búsqueda de información y noticias, o intentar la lectura de un manual escrito e impreso de un programa, en lugar de asumir que el propio programa nos enseñará a utilizarlo. Gente mayor de hoy fueron “socializados” diferente a sus propios hijos, y ahora están en un proceso continuo de aprendizaje de un nuevo idioma. Y un idioma aprendido más tarde en la vida, según los científicos nos dicen, va a una parte diferente del cerebro. [2] 

Basado en el lenguaje de Prensky la analogía planteada es bastante convincente y es fácil ver por qué obtuvo la atención tan rápidamente. Sin embargo,  recientemente fueron  desafiados sus argumentos sobre las dos dimensiones relativas a las discapacidades de aprendices mayores de edad sobre los privilegios de aprendices jóvenes. Menos de diez años después, la evidencia y la lógica  desafían ambas posiciones, como por ejemplo comentarios de Bennett, et al. (2008):

Aunque limitada en su alcance y enfoque, la evidencia de la investigación hasta la fecha,  indica que una proporción de los jóvenes son muy hábiles con la tecnología y confían en ella para una amplia gama de actividades de recolección de información y comunicación. Sin embargo, también parece ser que existe una proporción significativa de jóvenes que no cuentan con los niveles de acceso o conocimientos tecnológicos pronosticados por los defensores de la idea nativo digital. Estas generalizaciones sobre toda una generación de jóvenes,  centran  la atención en los estudiantes adeptos a las tecnologías de información.    Con esto se plantea el inminente peligro en el que los menos interesados y menos capaces serán descuidados, y que el impacto potencial de los factores socio-económicos y culturales puedan pasarse por alto. Inclusive, puede ser que exista  una variación tanto dentro de la misma generación digital nativa, como entre las generaciones extremas. [3] 3

Del mismo modo, Margaryan y Littlejohn escriben:

Muchos jóvenes estudiantes están lejos de ser parte de esa clase global de nativos conectados técnica y socialmente a redes digitales y con poca paciencia para las formas pasivas y formas lineales de aprendizaje. Si bien el uso de las tecnologías es limitado en cuanto a la variedad y la naturaleza, hay cierta evidencia de que los estudiantes más jóvenes utilizan algunas herramientas más activamente que los alumnos mayores, pero ninguno de estos dos grupos utiliza estas tecnologías para apoyar su aprendizaje eficaz.  Por tanto, los educadores no pueden asumir que todo joven estudiante es un “Nativo Digital” que entiende cómo utilizar las Tecnologías de Información para apoyar y mejorar sus procesos de aprendizaje. [4]

Es cada vez más claro en el caso de casi todas las disciplinas, el que algunos estudiantes adquirirán las habilidades necesarias más rápidamente  que otros,  independientemente de la edad.  También es significativo el que los organismos oficiales,  como Oxford Internet Surveys (Oxis), que regularmente se apoyan en Internet  para sus  encuestas, no utilicen  específicamente “categorías relacionadas con la edad”  para la recopilación de datos, sino categorías según etapas de la vida. La mayoría de encuestas Oxis 2009 sobre el uso de Internet en el Reino Unido se centran en los estudiantes, empleados y jubilados, sin hacer inferencias acerca de dimensiones relacionadas con la edad. La implicación es que cada categoría de individuos es igualmente tecnológicamente competente,  y es la  respectiva etapa de vida lo que conduce a diferentes tipos de uso.

Para los propósitos de este trabajo,  nuestro objetivo no es refutar la tesis de Prensky per se, sino de impugnar la metáfora subyacente de su lenguaje y el acento,   y los argumentos que a partir de ello construye sobre el  aprendizaje.

Queremos hacer y responder preguntas tales como:

  • ¿Se pueden aprender habilidades tecnológicas, de manera semejante al aprendizaje de idiomas?
  • ¿Es la analogía apropiada?
  • Si no, ¿Existe otra metáfora más apropiada?

Sin duda, es muy significativo en los últimos años la aparición de diversos  movimientos planteando el tema  de la alfabetización digital (en lugar de, por ejemplo, de “lenguajes digitales”). 

Lankshear y Knobel (2008) llaman  la atención sobre el paso de la singular “alfabetización” a “alfabetizaciones” en plural, como  parte de un movimiento  que busque homologar entre otras cosas, la diversidad de las clases  específicas de “alfabetización digital “que existen, y las consecuentes implicaciones para las políticas de una alfabetización digital” [5].

También proporcionan un útil resumen  sobre las formas en las que ha sido interpretada y utilizada la “alfabetización digital”. Estos incluyen:

  • Maestría en el desarrollo de Ideas, no en pulsar teclados.  Mastering ideas, not keystrokes (Bawden, 2008, citing Gilster, 1997)
  • Definiciones Conceptuales como distingos de definiciones operacionales estandarizadas. Conceptual definitions as distinct from standardized operational definitions (Lankshear and Knobel, 2006)
  • La habilidad de los individuos para participar en culturas multimodales. Individuals’ ability to participate in a multimodal culture (Jenkins, et al., 2006)

Lankshear y  Knobel concluyen [6]:

Esta variedad pura, significa que la alfabetización digital puede ser vista como “un marco para la integración de otras diversas alfabetizaciones y grupos de habilidades sin la necesidad de abarcar a todos, o para servir como “una regla única de alfabetización para todos” (citado en Martin Bawden , capítulo 1 aquí, Martin, 2006).  Ello sin embargo, igualmente nos recuerda que todo intento de constituir una definición paraguas o un  marco general para la alfabetización digital implicará necesariamente la conciliación de las demandas de múltiples conceptos de la alfabetización digital, y así  tendremos una verdadera legión de “alfabetizaciones digitales”. 

   Sin duda hay similitudes entre el dominio de esta gama de alfabetización y el aprendizaje de una segunda lengua, aunque la investigación sobre cómo exactamente la gente aprende un nuevo idioma en la edad adulta constituye un campo completo en sí mismo, y no pretende ser explorada aquí. Igual, no parece este el foco principal de la propuesta de Prensky. En su lugar, este se dirige al símil del acento extranjero que permanece en su condición de inmigrante, y lo que siempre  dará la opción a algún tipo de sorteo de antecedentes de alguien respecto a sus orígenes analógicos o digitales. Para él, ese acento es una cuestión de hábito o de primer curso de acción. Así que, como demuestra la cita anterior, lo No instintivo de acudir a la Internet (presumiblemente en favor del uso de una enciclopedia en papel) en la búsqueda de información, o seguir la tendencia a leer un manual de instrucciones (también en papel) en lugar de trabajar cómo algo que funciona por ensayo y error, son a la vez parte de los reconocibles acentos del inmigrante digital.

Una vez más, es muy fácil desafiar estas afirmaciones de Prenski.

Ahora que el Internet ha sido de uso generalizado en los centros educativos por alrededor de quince (15) años, se ha convertido claramente en la primera fuente de información elegida por los solicitantes,  independientemente de su edad [7]. 

En muchos casos, la Internet es ahora la única  fuente de información  “al día“ y en continua actualización, y encima,  la única fuente que ofrece mucho y “libre de cargos”.

En segundo lugar, la lectura de un manual de instrucciones para otras tareas (montaje de muebles en kit, montar una nueva pieza de maquinaria, por primera vez, conocer un nuevo teléfono inteligente, etc.) es a menudo un último recurso, igualmente para la gente de todas las edades.

En este trabajo,  se plantea que Prensky quizás  fue:

a) Apresurado en la apropiación de una analogía que no puede soportar su requerido y propio peso específico.

b) Impreciso en la combinación de diversos elementos (el aprendizaje de un segundo idioma, el acento, el hábito y la edad, y las relaciones que unen a todos estos para el desarrollo del cerebro) que no pueden ser legítimamente combinados  para sustentar una propuesta formal.

Se busca en este documento, el destacar cómo el advenimiento de las redes sociales ha cambiado drásticamente el terreno de la educación mediada por ordenadores,  y como a su vez ello nos permite colocar una metáfora diferente,  asociada al “lugar”  como el centro del escenario y allí ofrecer la analogía de visitantes y residentes, como alternativa a los nativos digitales y los inmigrantes. 

III. Hacia Una nueva metáfora de enganche (o compromiso) con las Tecnologías Online.

Los Nativos e Inmigrantes Digitales de Prensky, son previos a lo que hoy conocemos como aplicaciones de Social Media. 

Sitios de registro de contenidos sociales como Delicious, y MySpace,  fueron lanzados en 2003.   Facebook y World of Warcraft [8] en 2004,  Bebo y YouTube en 2005,  y Twitter en 2006.  Antes de 2003, Internet se utiliza principalmente como un medio para búsqueda de información, con Google a la cabeza desde el año 1997.

Una distinción clave entre la recopilación de información, frente a los sitios de redes sociales, es que estos últimos invitan a las personas a proyectar sus “personajes en línea” como una “identidad digital”, a través de manifestaciones vía texto, imagen y video. Además, las plataformas de medios sociales facilitan la construcción por parte del individuo, de las complejas redes de relaciones sociales no limitados por la geografía física. Estos son los cambios críticos en el uso de Internet que están transformando la naturaleza de las relaciones, la ciudadanía y el aprendizaje.

En respuesta a estos cambios, y ahora con más amplia experimentación especialmente en redes sociales, las metáforas que sugerimos como mejor representación del compromiso con la tecnología en línea, son los de la “herramienta”, y “lugar / espacio “.

Esta sección trata de ambas metáforas. Algunas plataformas de la Web encajan perfectamente bajo la metáfora de la “herramienta”, mientras que otras están más estrechamente alineadas con la metáfora del “lugar”.

El enfoque de “herramienta”  es funcional,  y puede servir de puente entre la comprensión de Prensky de cómo la gente usa la tecnología informática, y lo que nos proponemos. “Lugar”, por otro lado, es totalmente “social”. Cada vez más, ambas metáforas se superponen.

III.1. Las metáforas de la herramienta, el lugar y el espacio

Hasta hace poco, con la excepción de los juegos, la computación fue casi exclusivamente vinculada a las ideas de la eficiencia y la funcionalidad “orientado a objetivos”.

Sólo ahora estamos asistiendo a la apropiación social y personalizada de las nuevas tecnologías de computación.

Las Suites de Microsoft Office son un excelente ejemplo de ello, así como de las habilidades que las personas necesitan para utilizar las aplicaciones de manera efectiva. Cada aplicación tenía - y tiene - un propósito específico que permitía y permite a los usuarios hacer algo. Funcionaba como una herramienta, un medio para un fin, donde los usuarios aprendieron y practicaron habilidades, desarrollando diversos grados de competencia y confianza en el logro de sus fines deseados. A pesar de las numerosas versiones y cambios de estas plataformas y sistemas operativos de computación, un conjunto de principios generalmente aceptados de buenas prácticas surgidas en relación con lo que los usuarios necesitan y cómo se puede acceder a éstas de manera más eficaz, permite a los usuarios el que puedan desarrollar una serie de habilidades transferibles, y  aplicables a través de una amplia gama de plataformas, hasta llegar a nivel de alfabetizado computacional.  

En el abrupto cambio cultural hacia la construcción de las redes sociales, se argumenta que las analogías de la lengua y la edad dejan de funcionar y creemos que una metáfora de lugar es más adecuada para el propósito de comprender los diferentes comportamientos y aptitudes potenciales. El uso de “lugar” como una metáfora para conceptualizar la naturaleza “virtual” de la Web no es nuevo (véase Johnston, 2009; Wenger, et al, 2009.). Sin embargo, nuestra definición de lugar no hace una distinción tajante entre lo virtual y lo físico, por el contrario, estamos proponiendo que el lugar es todo un sentido de estar presentes junto a otros.

Una sensación de presencia social (White y Le Cornu, 2010) es algo que aquellos que pasan más tiempo en las plataformas de social media experimentan a niveles más altos, con el efecto de poner en primer plano un sentido amplio de su identidad digital. Esto da lugar a un tipo de personificación a lo largo y ancho de los espacios de redes sociales,  donde la gente proyecta  su identidad a una audiencia imaginada (ver Marwick y Boyd, 2010).  La dimensión social de la informática ha supuesto un cambio de paradigma en la experiencia de muchos individuos respecto al uso de la computadora, así como influyó en su actitud y motivación hacia el uso y la finalidad de las tecnologías digitales y el estar continuamente conectados digitalmente.

La metáfora del “lugar” se presta muy fácilmente para las personas que tienen experiencia en estar involucrados e interactuar socialmente con otros a través de un ordenador. No es raro escuchar a la gente que pregunta el uno al otro: “¿Y tú estás en Facebook?”.

Una de las características más importantes es el hecho de que las personas pueden reunirse en un espacio común a todos ellos, y por eso es posible crear la impresión de la ubicación y del espacio social. Así como lugares físicos, geográficos tienen características arquitectónicas y urbanistas pueden hacer una ciudad de la vida real más o menos fácil de usar para navegar,   los diseñadores de software son responsables de la navegabilidad de plataformas, y del que los usuarios de Facebook que estén ya bien habituados no sientan frustración  repentina al “perder su camino” cuando la plataforma se actualiza y cambia. En todas estas experiencias, las metáforas del espacio y el lugar se utilizan para describir lo que está pasando.

La distinción entre el cambio y la apropiación popular de los programas informáticos como herramientas para pensarlas como espacios sociales compartidos,  es claramente identificable en una aplicación como Google Docs. En su forma básica original, Google Docs ofrece una herramienta funcional mediante el cual los usuarios pueden crear documentos y ponerlos a disposición de otros. Mientras esto sucede a nivel individual, la aplicación sigue siendo una herramienta. Tan pronto como otra persona, o personas, se unen y participan en la edición y la creación y actualización del documento, se está creando un lugar social. Los usuarios pueden reconsiderar sus acciones en una especie de contexto social, discutiendo con cada uno de otros aspectos del documento y experimentar tanto de una dimensión social, como funcional.

Por lo tanto, lo que argumentamos es que las “herramientas, lugares y espacios” son las tres metáforas clave que describen más adecuadamente la experiencia de los usuarios de computadoras, en un mundo donde las redes sociales son cada vez más frecuentes. Sugerimos que la comprensión Prenksy de “lugar“ era limitada dada su metáfora principal apoyada en la metáfora de idioma.

Esta metáfora de lugar debe ser debidamente contextualizada y ocupar un lugar central en cualquier discusión sobre cómo las personas interactúan entre sí, y con el contenido,  cuando ambas están mediadas electrónicamente, y ello sin perder de vista la vinculación  con la metáfora de la herramienta.

Es esto es lo que permite la formulación de esta nueva tipología propuesta: Visitantes y Residentes Digitales.

IV. Visitantes y Residentes

IV.1. Visitantes

Proponemos que los visitantes comprenden la Web como algo similar a un depósito de herramientas desordenadas y con muchas utilidades desconocidas. Los visitantes se definen un objetivo, y van a buscar a ese depósito las herramientas que le servirán para alcanzar dicho objetivo, que una vez alcanzado, y queda la tarea finalizada,  dejan la herramienta de nuevo en su sitio de origen. Puede que no haya sido una perfecta experiencia, pero están dispuestos a regresar  y hacerlo de nuevo, siempre y cuando logren algún progreso. Esto es importante, ya que los visitantes necesitan ver algún beneficio concreto como resultado de su uso y experiencia con la plataforma.

Los visitantes probablemente no tendrán ningún tipo de perfil en línea detallado, ya  que no buscan proyectar su identidad en el espacio digital. Ellos son anónimos, y su actividad invisible para todos, excepto para los repositorios y  bases de datos detrás de los sitios web que visitan y utilizan. Las personas que más se ajusten al enfoque de visitantes darán una serie de razones para no querer una “identidad digital” que persista en alguna forma,  cuando no están en línea.

Las cuestiones de privacidad y miedo al robo de identidad son de suma importancia [9], pero también hay una sensación y percepción de que las actividades de redes sociales son banales y egocentristas. Esto lleva implícita la idea de que si usted tiene un “real”  vida social y una red de amigos,  entonces usted no elegiría socializar en línea de una manera visible.

Esta visibilidad, o la naturaleza sobre la “proyección y difusión” de dicha visibilidad, es la clave. Los visitantes no son reacios a utilizar el correo electrónico o Skype para mantener relaciones, pero que se resisten a la creación de un perfil de Facebook.

Los visitantes ven la web, primeramente como todo un conjunto de herramientas que permiten entregar o manipular contenidos (lo que puede incluir el contenido de una conversación porque, como se mencionó, son felices de aceptar la Web como un instrumento útil para la comunicación interpersonal). Este contenido suele distanciarse lo más posible de la opinión personal (a menos que se trate de una autoridad competente y probada de una relación preexistente fuera de línea). En efecto, aquellos expertos “sin referencias”,  o sin credenciales reconocidas,  o sin aporte de alguna  sabiduría,  tienden a ser evitados a toda costa, para interacciones y conversaciones. En última instancia para los visitantes de la Web, esta es simplemente una de las muchas herramientas y espacios que pueden utilizar para lograr ciertos objetivos, clasificadas como tal junto con el teléfono, los libros, la pluma y el papel y software fuera de línea. Para los Visitantes, la Web No es un “lugar” para pensar o para desarrollar ideas y para decirlo crudamente, y en su forma más extrema.  Los visitantes hacen su pensamiento fuera de línea.

Los visitantes son usuarios, no miembros de la Web, y poco es el  valor que asignan a pertenecer a las comunidades en línea.

IV.2. Residentes

Los residentes, por otro lado, ven la Web como un lugar.  Tal vez como un parque o un edificio en el que hay grupos “afines” de amigos y colegas a los que pueden acercarse y con quien puedan compartir información sobre su vida, trabajo y obra. Estos viven gran parte de sus vidas en limites donde la distinción entre en línea y fuera de línea es cada vez una zona más difusa o borrosa.

Los residentes están felices de ir y estar en línea, simplemente para pasar tiempo con otras personas y son propensos a considerar que “pertenecen” a comunidades organizadas que se encuentra en lo virtual. Los residentes tienen un perfil en plataformas de redes sociales como Facebook o Twitter, y estan mas que cómodos con expresar su personalidad en estos espacios en línea. Para los residentes, la Web es un lugar para expresar sus opiniones, un lugar en el que las relaciones se pueden formar y ser ampliadas. Mientras que los residentes usan “herramientas” en la Web, como la banca en línea,  y sistemas de  comercio electrónico, también utilizan la web con fines específicos de desarrollar y mantener  una identidad digital.

Los residentes obviamente emprenden muchas actividades similares a la de los visitantes, pero su residencia es como una capa o nivel de interacción y actividad de mayor intensidad y profundidad. Cuando los residentes finalizan su sesión en línea, un aspecto de su personalidad aún queda y prevalece. Esto ocurre en muchas formas, que van desde actualizaciones continuas de sus estados en diversas plataformas de redes sociales y  en dispositivos y sitios de compartición de medios digitales (asincrónicos y móviles),  o por medio de opiniones expresadas en publicaciones en blogs de terceros, o por comentarios en el propio blog personal, o por presencia digital en los diversos Social Media.

Los residentes ven la web principalmente como una red de individuos o grupos de individuos con afinidades, que a su vez generan contenido. El Valor agregado en línea se evalúa en términos de relaciones, así como en términos del conocimiento compartido a través de dichos contenidos generados. Los residentes no hacen una clara distinción entre los conceptos de contenido y de personalidad. Un artículo en un blog es tanto una expresión de la identidad,  como un espacio para el debate de ideas particulares. El hecho de que Wikipedia sea una creación colectiva no es el asunto, lo importante es la relevancia de la información que se encuentra allí, y lo pertinente de la misma para las necesidades particulares del residente.

V. Discusión  

Nuestra tipología propuesta de Visitantes y Residentes, debe entenderse como un proceso continuo y no como una oposición binaria.

Los individuos deben ser capaces de situarse o ser situados en un punto particular a lo largo de todo este continuo,  en lugar de buscar ubicarse en una de dos extremos. No se trata de un enfoque donde predomine lo Visitante como menos eficaz o de menor valor que un enfoque predominantemente de Residente,  ya que el valor de radica en el contexto dado y conjunto de objetivos buscados por cada quien. Por ello, no se trata de consideraciones sobre  si el Visitante es o no necesariamente menos hábil técnicamente que el Residente. El concepto de “aptitud técnica” debe ser visto como algo más que simplemente la habilidad de manipular hardware y software. Es más útil pensar lo “técnico” como una extensión de conjuntos de destrezas que requiere una disciplina determinada, o como las capacidades de investigar sobre un tema determinado. Esta definición de lo técnico se intercepta  con el concepto de alfabetización digital, generando un marco más útil para evaluar el valor de los enfoques dados. Los méritos relativos al respecto, se discuten en informes como Beetham, et al. ‘S (2009) proyecto LLiDA y Gillen y Barton (2010) alfabetizaciones digitales (http://www.tlrp.org/docs/DigitalLiteracies.pdf).

Una lectura ligera de esta tipología podría llevar a pensar que la categoría de los visitantes es de alguna manera un subconjunto de la de residente, o que la meta de los visitantes debe ser ampliar sus conocimientos y competencias hasta ubicarse en el extremo final del Residente en el espectro digital continuo.

Stoerger (2009) introduce esta idea en su analogía de “crisol digital” por lo que sugiere que los usuarios de Internet con una gama de competencias, pueden aprender unos de otros  por la simple mezcla en los espacios compartidos en la Web. Esto no toma en cuenta la motivación detrás de un tipo de compromiso con la web, sin embargo asume una vez más, que la aptitud técnica está directamente ligada al ser “exitoso” en el entorno en línea. Aun así, para los estudiantes a menudo puede ser mucho más eficiente asumir el enfoque de visitantes para investigar un tema en particular, de tal manera que se satisfagan las necesidades de los requisitos educativos tradicionales (ensayos, exámenes) sin agregar o ampliar más allá de lo formalmente requerido. Las competencias técnicas e intelectuales de los Visitantes  en la búsqueda de contenidos específicos,  podrían ser mucho más sofisticado y eficientes que las de los residentes, independientemente de su edad (y aquí específicamente se desafía la creencia de Prensky que las personas mayores nunca lograrían un mayor grado de aptitud técnica que las personas más jóvenes).

Del mismo modo, se ha sugerido que la aptitud en las plataformas de medios sociales a menudo no se replica de manera similar en otros espacios en línea o herramientas (Stoerger, 2009), aunque esto es algo difícil de cuantificar.

La capacidad de adaptación y participación de los residentes con nuevas plataformas digitales, no  los hacen radicalmente superiores para administrar un Wikipedia o un catálogo de la biblioteca en línea con éxito, ya sea en términos de funcionalidad, o de otras habilidades necesarias. La alfabetización requerida no es simplemente un tema del tipo alfabetización off-line/online,  o alfabetización jugador digital / no-jugador digital. La alfabetización en línea difiere según y entre plataformas digitales, aunque a un extraño le puedan parecer equivalentes las habilidades necesarias,  y con algo en común que facilitase la transferencia del saber cómo entre una y otra plataforma digital. Sin embargo, esta noción de plataformas de redes sociales oculta el hecho de que para muchos expertos en Facebook, como usuarios de Twitter, les resulte este último, un social media relativamente indescifrable. En un nivel, esto puede ser explicado por la diferencia específica entre funcionalidades, pero también se refiere a las alfabetizaciones necesarias para cada plataforma respectiva, junto con la motivación para participar en ellas. Y ciertamente, estas dos plataformas tienen propósitos  y funcionalidades muy diferentes.  

Sería fácil simplemente clasificar individuos en un punto particular de este espectro continuo de Visitantes / Residente, agregando alguna indicación de tendencias sobre su potencial dirección y sentido de su viaje a lo largo del mismo. Pero resulta que esta tentación de “etiquetado radical”  de los individuos como de un solo tipo o como representantes de una sola forma de comportamiento digital, es justo lo que se mencionó anteriormente como parte del error de Prenski, por  lo que ello representaría el mayor riesgo de restarle solidez a la tipología propuesta.

Como Wenger (1998) ha puesto de manifiesto, todos somos miembros de varias comunidades y tenemos que negociar continuamente nuestros roles e identidades mientras navegamos sobre el “nexo” de las comunidades a las que pertenecemos.

De manera similar, el enfoque de un individuo sobre la Web,  es probable que cambie dependiendo del contexto donde este radicado. Por ejemplo, un individuo puede tener un enfoque como Residente en su vida privada, y  un enfoque de visitante como profesional.

Del mismo modo, no es raro para alguien en un papel de liderazgo en un grupo de interés especial,  manejar esa responsabilidad con un estilo de Residente en línea, mientras que en un contexto personal o profesional decidan actuar como visitante. Las personas suelen ser muy buenas en la gestión de sus diferentes enfoques en diferentes contextos, y tienen mucha experiencia en cambios similares en actitud y motivación a medida que avanzan en las funciones desempeñadas en los espacios físicos. Sin embargo, la ubicuidad de la Web más allá de las fronteras físicas tradicionales, empieza a plantear problemas, desdibujando los límites de los contextos tradicionales, en lo que Marwick y Boyd (2010) describen como “colapso de contextos”.

Un buen ejemplo de ello es el del tutor Visitante / académico,  cuya Residencia Digital Personal es descubierta por sus alumnos.

Existen cada vez más pruebas (por ejemplo, Boyd, 2008; Helsper y Eynon, 2009; Tenopir y Rowlands, 2007; CIBER, 2007) sobre la edad como un factor importante en el uso de tecnología, tal y como previsto por Prensky. Factores tales como las concepciones de la vida privada, y las nociones de amistad, pueden estar cambiando generacionalmente. De hecho, los efectos culturales de la hiperconectividad social provocada por las redes sociales y los dispositivos móviles son a menudo enmascarados por las evaluaciones superficiales de funcionalidad tecnológica y la capacidad aparente de grupos específicos de consumo de “nuevas” tecnologías.

VI. Conclusión

El cambio de paradigma que nuestros visitantes y residentes  plantea,  no sólo describe la experiencia vivida y la práctica del compromiso tecnológico de una manera más precisa que la de los Nativos e Inmigrantes de Prensky, sino que se basa en fundamentos más sólidos. 

Nuestra tipología de los visitantes y residentes recurre a la metáfora del lugar a fin de proporcionar un marco analítico. Al alejarse del lenguaje y el acento del inmigrante propuesto por Prensky, y colocando el énfasis en la motivación, se permite una amplia variedad de prácticas que abarcan todos los grupos de edad y que no requiere encasillar a los individuos inexorablemente en una u otra categoría extrema. Tanto el “lugar” como la “herramienta”,  tienen esa capacidad de incorporar la motivación.

Preguntas como: ¿A Qué voy yo a la WEB?, ¿Qué estoy esperando alcanzar?,  ¿Qué lugar sirve mejor a mi propósito? , ¿Cuánto tiempo tengo la intención de quedarme? , ¿Tengo las habilidades que necesito?,  y ¿Soy feliz de estar e ir por mi cuenta, o si prefiero estar en compañía?,  caben dentro del paradigma del espectro de los visitantes y residentes

Y ello trasciende temas como la edad, lo tecnológico, lo “geek”, o sobre el desarrollo del cerebro, sin dejar de reconocer que las personas pueden tener una mayor o menor aptitud natural bien desarrollada para el uso de la tecnología,  o que algunos nunca elijan moverse (se evita el término “progresar”) más allá de un compromiso de bajo nivel en la selección y uso de una pequeña gama de herramientas para un número limitado de propósitos en la Web.

Otra de las fortalezas del paradigma es nuestra comprensión de ella como un continuo a lo largo de un espectro, como en la líneas representada en la figura 1 .

 

Claramente, algunas personas pueden funcionar completamente como Visitantes, visitando lugares Web para fines específicos, por su propia cuenta, y sin dejar una huella detrás. En el otro extremo radical de Residentes (sugerimos considerar o pensar enun pequeño número), pasan todo su tiempo en línea en una interacción social-digital cuasi-continua, más que en uso de Internet para recopilación de información,  y ello dejando tras de sí una evidencia significativa de su presencia digital.

Se presume una concentración mayor de individuos en la caja representada en el centro de la línea del espectro.  Las personas que se mueven alrededor de la caja, a veces funciona más como visitantes, a veces más como residentes, de acuerdo con su motivación.

En última instancia,  Prensky ha realizado una conexión deliberada entre sus nativos e inmigrantes, los estilos de aprendizaje de las personas, y las preferencias y capacidades.

El paradigma de Los visitantes y los residentes, también tiene implicaciones educativas que hemos sido capaces de explorar en este trabajo, y que ampliaremos en un artículo siguiente.

En el mismo, vamos a examinar la comprensión y el establecimiento de expectativas, los aspectos prácticos a tener en cuenta a la hora involucrar a los estudiantes en línea (sobre todo cuando se trata de una gran cohorte, que suele ser el caso), y vamos a explorar algunas de las formas en las que interactúan los visitantes y residentes con los conocimientos actuales de las convocatorias de la alfabetización digital.

 

 

Acerca de los Autores:

David S. White es el co–manager del Technology Assisted Lifelong Learning (TALL), un grupo de investigacion en basado en la  Universidad of Oxford.

Sus intereses de investigacion, incluyen el enteder como las nuevas tecnologias y sus funcionalidades impactan la eduacacion universitaria.  

E–mail: david.white@conted.ox.ac. uk

Alison Le Cornu es una consultora educacional, trabajando en el sector High Education en El Reino  Unido.  Se especializa en el estudio y practica del aprendizaje centrado en el estudiante.

E–mail: Alison@alisonlecornu.Co.uk

 

Notas:

1. Much is available electronically, including his original papers which can be accessed here: http://www.marcprensky.com/writing/Prensky%20-%20Digital%20Natives,%20Digital%20Immigrants%20-%20Part1.pdf andhttp://www.marcprensky.com/writing/Prensky%20-%20Digital%20Natives,%20Digital%20Immigrants%20-%20Part2.pdf.

2. Prensky, 2001a, p. 1; emphasis in original.

3. Bennett, et al., 2008, p. 777; emphases added.

4. Margaryan and Littlejohn, 2008, p. 22.

5. Lankshear and Knobel, 2008, p. 2.

6. Lankshear and Knobel, 2008, p. 4.

7. OxIS, 2009, pp. 19, 20.

8. World of Warcraft is generally considered a massively multiplayer online game rather than a social media platform, although the boundaries are increasingly blurred (see later). Its significance here is that it heralded a moving away from the individualistic game playing Prensky was focusing on to something much more community–based.

9. White, et al., 2009; OxIS, 2009, p. 37.

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Editorial history

Received 24 September 2010; accepted 9 August 2011.

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This work is in the Public Domain.

Visitors and Residents: A new typology for online engagement

by David S. White and Alison Le Cornu.

First Monday, Volume 16, Number 9 - 5 September 2011

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